Viajar en coche con tu perro

septiembre 23, 2018 0 Por consejosparaperros

Viajar con perro

Todos los que tenemos perros antes o después nos enfrentamos a la situación de tener que subirles al coche, ya sea para un trayecto corto o para un desplazamiento largo. En este sentido, aunque existe una normativa del Reglamento General de Circulación, no especifica cuales son los dispositivos a utilizar, pero si que nos da alguna directrices que se deben tener en cuenta: El conductor debe mantener libertad de movimientos, un campo de visión necesario y atención permanente a la conducción. Tambien nos indica que se debe mantener una adecuada colocación de los objetos o animales transportados.

Ademas de esto RACE realizó unos crash-tests en los que se simulaba una colisión frontal a 50 km/h, utilizando un maniquí de perro de 22 kilos de peso y otro de adulto como conductor, llegando a una serie de conclusiones con respecto a la eficacia de los diferentes sistemas de sujeción que existen en el mercado:

Perro suelto

Obviamente si nuestro amigo va suelto sin ningún sistema de seguridad estamos poniendo en peligro tanto su vida como la nuestra, puesto que en caso de colisión el animal saldría despedido contra el reposacabezas provocando lesiones graves al conductor e incluso a sí mismo.

Arneses

Dentro de los arneses encontramos dos tipos muy diferentes en el mercado, por un lado tenemos el arnés de un solo anclaje, el cuál, se engancha al cinturón de seguridad del coche. Según las pruebas realizadas este tipo de arnés se acaba rompiendo en caso de colisiónhaciendo que el perro impacte contra los asientos delanteros, provocando de nuevo lesiones al conductor. Por otro lado tenemos el arnés de doble anclaje, este tipo de arnés permite enganchar al perro directamente al cinturon de seguridad del vehiculo, sujetandolo por dos puntos, evitando así el desplazamiento hacia la parte delantera del coche. Los arneses de doble anclaje son una muy buena opción para transportar a nuestros perros de forma segura, tan solo tenemos que tener en cuenta no dejar demasiado largo el sistema de sujeción, para evitar posibles impactos con los asientos delanteros. Si no tienes claro cuales son este tipo de arneses, aqui te dejo una muestra:

Obviamente, cuando utilicemos este tipo de arneses el perro debe ir colocado en los asientos traseros, nunca en los delanteros. Si te incomoda que tu amigo te llene el coche de pelos, babas y demás accidentes perrunos puedes utilizar este tipo de fundas para proteger la tapicería, que simplemente tendras que  desmontar y sacudir cuando llegues a tu destino, es impermeable y muy fácil de montar:

Transportines y rejillas

Dependiendo del tamaño de nuestro perro deberemos tener en cuenta una serie de consideraciones, en primer lugar si sujetamos el transportín con el cinturón de seguridad, este destrozará los puntos de sujeción del cinturón y se romperá la parte de arriba del transportín, con las consecuentes posibles lesiones tanto para nuestro perro como para nosotros. En caso de que tengamos un perro pequeño lo ideal es colocar el transportín en el suelo del coche, haciendo así que este absorba mejor los impactos al tener poco espacio para moverse. Si nuestro amigo tiene un tamaño más grande, lo ideal será colocar el transportín en el maletero de forma transversal a la marcha, y además de esto, incluir una rejilla divisoria que nos asegure que el transportín no salga desplazado hacia delante en caso de accidente. Estos son mis favoritos por su ligereza y durabilidad:

Debes tener en cuenta que el uso del transportín requiere de una habituación y positivación previas del mismo, para que nuestros peludos no se sientan fuera de lugar ni se estresen ante la situación de verse encerrados en una habitáculo nuevo para ellos. Para mí la mejor opción para conseguir esto es dejar el transportín en casa sin puerta, de tal forma que el perro pueda entrar y salir libremente de él, poniendo dentro un colchoncito o mantita que le resulte cómoda. A la larga se irá metiendo él solo y descubrirá que es un buen sitio donde descansar y estar tranquilo, de tal forma que cuando necesitemos usarlo en el coche nuestro amigo viajará sintiéndose cómodo y protegido, y además habremos conseguido que asocie el estar dentro del transportín a un estado emocional de calma y relajación.

Con respecto a las rejillas de separación hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como del montaje de la rejilla, de modo que se optará por aquellas que van montadas desde el techo del vehículo al suelo del maletero y que cumplen las normas DIN75410-2, este sería un buen ejemplo:

Existe la posibilidad de utilizar únicamente la rejilla, sin necesidad de transportín pero en este caso el perro iría excesivamente suelto y dependiendo de la posición en que se encuentre en el momento de la colisión podría sufrir lesiones importantes

Consejos adicionales

Cada vez que salimos de paseo en coche mis perros están deseando subirse, según abrimos la puerta del maletero se suben solitos ( Chula incluso se subió al maletero de un coche de exposición de un concesionario en una ocasión pensando que podríamos ir a algún sitio guay) y se les pone una cara de felicidad indescriptible. Recuerdo varias ocasiones en que algunas personas de la calle al verles subir así de alegres y predispuestos me han comentado que sus perros no quieren ni oir hablar de subir en coche, se estresan mucho y se resisten de todas las maneras que se les ocurren para no subir, y me han preguntado cómo lo he hecho para que les guste tanto. Pues estas son mis recomendaciones:

  • Acostumbra al perro poco a poco, haciendo al principio trayectos cortos y aumentando gradualmente la duración de los mismos. Evita usar el coche solo para ir a lugares que tu perro odia (como el veterinario), sobre todo las primeras veces. En su lugar procura ir a sitios que tu perro adore, puedes hacer visitas a parques, a casa de familiares o amigos, excursiones al campo o a la playa si eres de los afortunados que la tienen cerca de casa… así conseguirás positivizar al máximo la experiencia y tu perrete estará deseando descubrir cuál será la próxima aventura.
  • Es posible que el perro se maree, sobre todo las primeras veces, por lo que no te recomiendo que le des de comer antes de subir al coche puesto que puede que acabe vomitando.
  • Cuando vayas a hacer un trayecto largo, haz una parada técnica o dos por el camino para dejar que tu amigo estire un poco las patas, dale un poco de agua fresquita y permite que haga sus necesidades si le apetece. Ojo al abrir las puertas si no lleva un sistema de sujeción, ya que con la emoción puede que salga corriendo.
  • Nunca, nunca, nunca dejes a tu perro dentro del coche sin supervisión, sobre todo si es verano y las temperaturas son altas, incluso si es por un corto periodo de tiempo podría sufrir un golpe de calor que podría resultar fatal para el.

¿Y tú, tienes algún truco para viajar con perros en coche? ¡Déjanos un comentario y cuéntanoslo!