Acerca de

Es curioso como las fobias se pueden transmitir de generación en generación dentro de una familia, en la mía siempre ha habido un miedo terrible a los perros que empezó con una perra que tenía mi bisabuela llamada Rosi, obviamente yo no la conocí pero siempre he oido historias sobre ella en las que nunca faltan comentarios del tipo “estaba loca” o “nos mordia a todos”. Asi que todos los que vivian con ella desarrollaron una aversión a los perros que se fue transmitiendo de padres a hijos y de estos a los suyos propios, por supuesto yo no iba a ser la excepcion y creci recibiendo mensajes del tipo “corre, corre que nos muerde” mientras mi madre me arrastraba de la mano hacia la acera opuesta cada vez que veíamos un perro por la calle. El resultado fue una privación total durante mi infancia de contacto con perros y por extensión con cualquier animal ,y un miedo atroz cada vez que me miraba un perro aunque fuese de lejos.

En yuxtaposicion una de mis vecinas y grandes amigas desde la infancia se crió rodeada de todo tipo de animales, especialmente perros. Todavía puedo recordar el miedo que pasaba cada vez que tenía que entrar a su casa y algún bicho peludo salía corriendo a saludarme moviendo el rabito mientras yo pensaba que lo único que quería era asesinarme a mordiscos. A lo largo de los años vi pasar por delante de mis ojos a un par de Pastoras Alemanas Policías jubiladas, una mestiza de Pastor Belga Malinois llamada Laika, una chuchilla llamada Karina que encontraron en un cubo de basura y una pequeña Yorkshire llamada Nera, la pequeña Nerita…Todos eran grandes perros, bien educados y amables, pero aquella chiquitilla se empeñó en hacerme entender que los perros son mucho más que una boca con dientes, ella tenía una sensibilidad especial, sabía darme mis tiempos y mi espacio y fue el primer perro que me atreví a acariciar, todavía no se como lo hizo pero se ganó mi confianza.

No fue hasta muchos años despues, cuando me animé a tener mi propio perro, todavía seguía teniendo miedo pero por alguna razón me apetecía mucho hacerlo, y ahí empezó mi pequeña aventura. no tenía ni idea de nada, ¿quéque comen estos bichos? ¿cómo hago para enseñarle a hacer pis fuera de casa? ¿cuántas vacunas necesita? Un millon de preguntas a las que fui dando respuesta poco a poco, preguntando aquí y allá, leyendo todo lo que caira en mis manos, acudiendo a distintos cursos y aprendiendo sobre la marcha segun iban surgiendo los problemas. Me licencié en Psicología y posteriormente obtuve un experto en Terapia Asistida con Animales, también me converti en adiestradora profesional y técnico en modificacion de la conducta, además de multiples monográficos y seminarios que me ayudan a mantenerme al dia en las nuevas investigaciones y avances en las ciencias del comportamiento y resulta que…¡ya voy por mi tercer compañero de cuatro patas!

Es por eso que me animé a escribir este blog, para compartir con todos vosotros mis experiencias y conocimientos, esperando poder ayudaros a resolver esas dudas que a todos los que tenemos perros nos han invadido alguna vez. Porque aquellos que convivimos con peludos sabemos lo maravillosos que pueden llegar a ser, cómo nos cambian la vida y nos enseñan a ser mejores personas, cómo se ganan un hueco enorme dentro de nuestros corazones y nos acompañan incondicionalmente sin pedir nada a cambio.

¡Un enorme guau a todos!